Eternos sin sentido, lejos de casa y en realidades distintas...
En el silencio de la noche te apareces sin ser invitada a mi sueño, entras como la luz cada mañana por un sendero, me desbordas en la locura de no saber si en realidad existes o si solo fue un perturbador sueño, que mas que sueño fue una pesadilla ahora que ya no estas.
El tiempo no es un buen amigo cuando paso siglos sin saber de ti, me tumba en la soledad y me encierra en la agonía, me lleva al vació de los recuerdos que pasan por el miocardio, desgarrando sentimientos y secándome por las lagrimas.
Me he reconstruido para ti, con partes de la cosas que te gustan, cocido con cientos de emociones que desconozco pero que solo así, solo así de esa forma tus ojos me podrán mirar eternamente, soy un rompecabezas de ti, de tus sueños y tus fracasos.
No le queda mucho tiempo a tu recuerdo, pronto se desvanece y yo con él.
Somos eternos aquí y en el cielo...